En este artículo (10)
- Qué es la entregabilidad del email
- Señales de que tienes un problema de entregabilidad
- Cómo saber si tus emails llegan a spam
- Diagnóstico paso a paso
- Análisis de rebotes: cómo gestionar los emails rebotados
- Tasa de quejas de spam: qué es y qué límite no debes pasar
- Cómo solucionar los problemas de entregabilidad más comunes
- Cómo mejorar la entregabilidad y prevenir problemas
- Cómo te ayuda NewsletterSoft con la entregabilidad
- Preguntas frecuentes
La entregabilidad (o capacidad de entrega; deliverability, en inglés) es la capacidad de tus emails de llegar a la bandeja de entrada de tus destinatarios, y no a la carpeta de spam ni a ninguna otra. No es lo mismo que la tasa de entrega: un email «entregado» solo significa que el servidor del destinatario lo ha aceptado, no que alguien lo vaya a ver. Un problema de entregabilidad aparece cuando Gmail, Outlook o Yahoo empiezan a desconfiar de ti, y casi siempre da señales antes de convertirse en un bloqueo.
En esta guía tienes cómo detectar esas señales, cómo saber si tus emails llegan a spam, un diagnóstico paso a paso, qué hacer con los rebotes y las quejas, y cómo solucionar y prevenir los problemas más comunes.
Qué es la entregabilidad del email
Cuando envías una campaña pasan dos cosas. Primero, el servidor del destinatario decide si acepta el mensaje o lo rechaza. Después, decide dónde lo pone: en la bandeja de entrada, en una pestaña secundaria o en spam. La primera decisión es la entrega; la segunda, la entregabilidad.
| Tasa de entrega | Entregabilidad | |
|---|---|---|
| Qué mide | Los emails que el servidor del destinatario ha aceptado | Los emails que llegan a la bandeja de entrada |
| Dónde se ve | En los resultados de cada campaña: entregados frente a rebotes | No se ve directamente: se deduce de las aperturas, de las pruebas y de los datos de los proveedores |
| Qué la estropea | Direcciones que no existen, buzones llenos, servidores que te bloquean | Reputación baja, autenticación mal configurada, quejas por spam, contenido |
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Por eso una tasa de entrega alta puede esconder un problema serio: si buena parte de lo entregado va a spam, tus métricas se hunden, tus datos dejan de ser fiables y las ofertas o los recordatorios de carrito no los ve nadie. Y como la falta de interacción también es una señal negativa para los proveedores, el problema se alimenta solo.
Qué decide si tu email llega a la bandeja de entrada
- La autenticación: SPF, DKIM y DMARC demuestran que el email es tuyo. Sin ellos, Gmail, Yahoo y Outlook mandan a spam o rechazan a quien envía mucho volumen.
- La reputación: la del dominio con el que envías y la de las IP desde las que sale, construida con tu historial.
- La calidad de la lista: direcciones que no existen, contactos inactivos desde hace años y trampas de spam.
- Cómo reaccionan tus destinatarios: abrir, hacer clic o responder suma; borrar sin abrir o marcar como spam resta.
- El contenido: el asunto, la proporción de texto e imagen, los enlaces.
- El volumen y la regularidad: los picos bruscos y los dominios nuevos que envían mucho de golpe levantan sospechas.
Señales de que tienes un problema de entregabilidad
Caen las aperturas, sobre todo en un proveedor
Es la señal más clara. Si tus campañas de siempre, enviadas a la misma lista, pierden aperturas de repente, sospecha. Y si la caída se concentra en un proveedor (por ejemplo, Gmail baja y Outlook sigue igual), casi seguro que ese proveedor te está filtrando. Ten en cuenta que las aperturas son aproximadas, porque algunos programas de correo no las registran: compáralas siempre con tus propias campañas, no con medias de otros. Si lo que buscas es que te abran más, aquí tienes cómo aumentar la tasa de apertura de tus campañas.
Suben los rebotes
Un aumento de rebotes duros indica que estás enviando a direcciones que ya no existen: una lista antigua, una importación sin revisar o un formulario sin control. Un aumento de rechazos con motivos de reputación o de política indica que un proveedor ha dejado de aceptarte.
Aumentan las quejas o las bajas
Si más gente de la habitual marca tus emails como spam o se da de baja, algo falla en lo que envías, en la frecuencia o en cómo conseguiste esos contactos. Y las quejas pesan mucho en tu reputación: Gmail y Yahoo les ponen un límite, como verás más abajo.
Recibes errores de autenticación
Los rechazos traen un código y un motivo. Dos muy habituales hoy: 5.7.26 en Gmail, cuando el email no está autenticado, y 550 5.7.515 en Outlook.com, cuando un dominio que envía mucho no cumple sus requisitos de autenticación.
Cómo saber si tus emails llegan a spam
Ningún proveedor te avisa de que tu email ha ido a spam. Lo tienes que deducir combinando varios métodos. Y si te preguntas por qué pasa sobre todo con los envíos grandes, lo explicamos en por qué los correos masivos van a spam.
Calcula la tasa de apertura por proveedor
Es el método más sencillo y uno de los más fiables. Para cada proveedor, divide las aperturas entre los emails entregados a ese dominio:
Tasa de apertura en Gmail = aperturas en direcciones de Gmail ÷ emails entregados a direcciones de Gmail
Haz lo mismo con Outlook y Hotmail, con Yahoo y con los dominios de empresa que más pesen en tu lista. Si un proveedor queda muy por debajo de los demás, o cae de una campaña a otra mientras el resto se mantiene, ese proveedor está mandando tus emails a spam. Puedes montarlo con segmentos por dominio del email.
Haz una prueba de entregabilidad con cuentas de prueba
Crea cuentas propias en los principales proveedores (Gmail, Outlook, Yahoo y algún correo de empresa) y envíales la campaña antes de mandarla a tu lista. Mira en qué carpeta cae en cada una y, en las cabeceras del mensaje, si SPF, DKIM y DMARC salen como pass. Si en tu lista de prueba algún email cae en spam, es muy probable que a tu lista real le pase lo mismo. Solo ten presente que son pocas cuentas: el filtro de cada persona aprende de lo que hace ella, así que la prueba orienta, no garantiza.
Mira lo que te dicen los propios proveedores
Los grandes proveedores tienen programas para remitentes con datos reales de tus envíos:
- Google Postmaster Tools: la tasa de spam que te denuncian los usuarios de Gmail, los resultados de la autenticación, los errores de entrega y el estado de cumplimiento de sus directrices (paneles de Postmaster Tools, consultados el 28-10-2026).
- Microsoft SNDS: datos de las IP que envían a Outlook.com, y su programa de quejas te avisa cuando alguien marca tu email como correo no deseado.
- Yahoo Complaint Feedback Loop: un informe cada vez que un usuario de Yahoo marca como spam un email firmado con tu DKIM.
Cómo se configuran y cómo se leen está en la guía de reputación de dominio.
Comprueba si estás en una lista de bloqueo
Muchos servidores de correo consultan listas de bloqueo públicas, como las de Spamhaus, para decidir si aceptan un mensaje. Comprueba tu dominio y las IP desde las que envías antes de una campaña importante y en cuanto notes una caída. Si envías con una plataforma, las IP son suyas: pregúntale.
Diagnóstico paso a paso
Cuando detectes una señal, revisa por este orden. Va de lo más técnico (y más fácil de arreglar) a lo que más tiempo lleva.
- La autenticación. Comprueba que tu dominio tiene SPF, DKIM y DMARC, y que tus emails pasan los tres alineados con tu dominio. Mira las cabeceras de un email real y los informes de DMARC. Si algo falla, aquí tienes cómo configurar SPF, DKIM y DMARC paso a paso.
- La reputación. Revisa Postmaster Tools y SNDS, y las listas de bloqueo. Averigua si el problema es tu dominio o la IP: si tu plataforma te envía desde IP compartidas con otros clientes, lo que hagan ellos te afecta. Una forma de aislarlo es comparar con envíos desde otra IP; si con otra IP tus emails llegan bien, el problema era la IP compartida. Pero cambiar de IP no sirve de nada si sigues enviando a la misma lista con problemas.
- La lista. Mira cuándo y cómo entraron los contactos de las campañas con peores resultados. Las listas compradas, las bases antiguas que vuelves a usar y los formularios sin verificación son el origen más habitual de los rebotes y de las trampas de spam.
- Las quejas y las bajas. Si suben, revisa qué prometías al captar a la gente y qué estás enviando, y con qué frecuencia.
- El contenido. Compara la campaña que falla con las que funcionaban: asunto, enlaces, imágenes, peso.
- El volumen. Un pico repentino o un dominio recién estrenado que manda miles de emails el primer día son motivos de filtrado.
Revisa también tus emails transaccionales. Si las campañas y los transaccionales salen del mismo dominio, comparten reputación: un problema con las campañas puede llevarse por delante las confirmaciones de pedido o los cambios de contraseña. Por eso muchas empresas envían el marketing desde un subdominio, como news.tutienda.com, y los emails transaccionales desde otro.
Análisis de rebotes: cómo gestionar los emails rebotados
Un rebote es un email que el servidor del destinatario no ha aceptado. Cada uno viene con un código y un motivo, y leerlos es la forma más rápida de saber qué está pasando.
| Rebote duro | Rebote blando | |
|---|---|---|
| Qué es | Un fallo permanente | Un fallo temporal |
| Causas típicas | La dirección no existe, el dominio no existe, la dirección está mal escrita | Buzón lleno, servidor caído, mensaje demasiado grande, demasiados envíos seguidos |
| Qué hacer | Quitar la dirección de inmediato y no volver a enviarle | Reintentar; si rebota una y otra vez, tratarla como un rebote duro |
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Además del tipo, mira el motivo. No es lo mismo «el usuario no existe» (un problema de tu lista) que un rechazo por reputación, por política o por autenticación (un problema tuyo con ese proveedor). Si los rebotes se concentran en un dominio, el problema es con ese proveedor; si se reparten, es tu lista.

En NewsletterSoft, las direcciones que rebotan pasan a suprimidas y no reciben más envíos. Y si enciendes el Autopilot, vigila tus campañas cada 5 minutos: cuando el rebote duro pasa del 3 % con al menos 50 envíos en 24 horas, pausa las campañas que se están enviando y te pide revisarlo. Un rebote así suele venir de una lista con direcciones antiguas o compradas: límpiala antes de seguir.
Tasa de quejas de spam: qué es y qué límite no debes pasar
La tasa de quejas es el porcentaje de tus emails que los destinatarios marcan como spam. Los proveedores la vigilan de cerca, y dos de ellos publican el límite (consultados el 28-10-2026):
- Gmail pide mantenerla por debajo del 0,3 % y recomienda no pasar del 0,1 %, según sus directrices para remitentes. Postmaster Tools la calcula sobre los emails autenticados con DKIM que llegan a la bandeja de entrada, y solo cuenta las quejas de los usuarios, no lo que Gmail filtra por su cuenta.
- Yahoo pide mantenerla por debajo del 0,3 %, según sus requisitos para remitentes.
Para bajarla:
- envía solo a quien te ha dado su consentimiento, y lo que le dijiste que ibas a enviar;
- pon la baja fácil: un enlace visible y la cabecera de baja que Gmail y Yahoo piden a los remitentes masivos (Gmail, en un clic; NewsletterSoft la añade sola a tus campañas). Quien no encuentra cómo darse de baja pulsa «spam»;
- usa un remitente que la gente reconozca;
- controla la frecuencia, sumando campañas y automatizaciones;
- deja de enviar a quien lleva mucho tiempo sin abrir, o intenta reactivarlo antes con una campaña específica;
- da de baja automáticamente a quien te marca como spam. Los programas de quejas de los proveedores (los «feedback loops») sirven para eso.
Cómo solucionar los problemas de entregabilidad más comunes
| Síntoma | Causa probable | Qué hacer |
|---|---|---|
Rechazos 5.7.26 en Gmail o 550 5.7.515 en Outlook | Autenticación incompleta o sin alinear | Configura SPF, DKIM y DMARC con tu dominio y revisa las cabeceras |
| Muchos rebotes duros en una campaña | Lista antigua, comprada o importada sin revisar | Para el envío, quita los rebotes y valida la lista antes de seguir |
| Las aperturas caen solo en un proveedor | Ese proveedor te filtra | Revisa su programa para remitentes, la autenticación y las quejas |
| Suben las quejas por spam | Contactos sin consentimiento claro, frecuencia alta o baja difícil | Revisa la captación, pon la baja a la vista, baja la frecuencia |
| Tu dominio o tu IP aparecen en una lista de bloqueo | Trampas de spam, picos de quejas o una IP compartida | Corrige la causa y pide la baja de la lista por su procedimiento |
| Un dominio nuevo va a spam | No tiene historial y ha enviado mucho de golpe | Empieza con poco volumen, a tus contactos más activos, y sube poco a poco |
| Los transaccionales también van a spam | Comparten dominio con las campañas | Arregla la causa y separa los envíos en subdominios |
| Todo cumple y aun así va a spam | Poca interacción o contenido que no interesa | Segmenta, envía menos y a quien abre, y revisa el contenido |
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Cómo pedir que te desbloqueen
Antes de escribir a nadie, corrige la causa: si no, la petición se rechazará y el bloqueo volverá. Después:
- Gmail tiene un formulario de contacto para remitentes pensado para quien sigue sus directrices y aun así ve demasiados emails clasificados como spam. Según sus preguntas frecuentes (consultadas el 28-10-2026), un remitente masivo que supera el 0,3 % de spam no puede optar a esas medidas hasta que lleva 7 días seguidos por debajo. Google pide dejar al menos 2 semanas entre una solicitud y la siguiente.
- Outlook.com tiene una sección de resolución de problemas en su sitio para remitentes.
- Yahoo tiene su contacto para remitentes.
- Las listas de bloqueo tienen cada una su procedimiento de baja, que se explica en su web.
Pide ayuda solo cuando creas que es un falso positivo o cuando ya hayas corregido el problema. La mejor forma de evitar un bloqueo es la prevención.
Cómo mejorar la entregabilidad y prevenir problemas
La entregabilidad se sostiene sobre tres pilares: una lista limpia, un dominio autenticado y unos emails que la gente quiere recibir.
Mantén la lista limpia
- Usa el doble opt-in: el contacto confirma su alta desde un email, así que las direcciones falsas o mal escritas nunca llegan a confirmarse.
- Valida las direcciones al captarlas y antes de enviar a una base que llevas tiempo sin usar. Un servicio de validación de emails detecta las inválidas y las de riesgo.
- Quita los rebotes duros después de cada campaña y los blandos que se repiten.
- No compres listas. Además de ser un problema legal, están llenas de direcciones que rebotan y de trampas de spam.
- Trata a los inactivos: intenta reactivarlos con una campaña específica y, si no responden, deja de enviarles.
Autentica tu dominio y cuídalo
- Envía siempre desde tu propio dominio, nunca desde una dirección de Gmail o de Hotmail.
- Configura SPF y DKIM, y espera al menos 48 horas antes de publicar DMARC, como recomienda Google.
- Usa un remitente que admita respuestas: Outlook lo recomienda, y un «no-reply» no ayuda a crear relación.
- Cuando tengas DMARC en cuarentena o rechazo, puedes además mostrar tu logo en la bandeja de entrada con BIMI.
Envía emails que la gente quiera recibir
- Asuntos naturales que digan lo que hay dentro. Los filtros miran sobre todo la reputación y la interacción, pero las mayúsculas, los signos de exclamación en cadena y las promesas exageradas siguen sin ayudar. Si quieres entenderlos mejor, aquí tienes cómo funcionan los filtros antispam.
- Texto de verdad, no un email que sea solo una imagen, y enlaces a dominios de confianza.
- Diseño adaptado al móvil: mira siempre la prueba en el teléfono antes de enviar.
- Segmenta y personaliza: un email para quien le interesa rinde más que uno para todos.
- Frecuencia constante: ni silencios de meses ni ráfagas de golpe. Si alguien no sabe quién eres, te marcará como spam.
Y vigila las tendencias, no solo cada campaña: una caída lenta de las aperturas o de la tasa de entrega se ve antes comparando periodos.

Cómo te ayuda NewsletterSoft con la entregabilidad
NewsletterSoft es una plataforma de marketing automation multicanal (email, SMS y WhatsApp) con más de 20 años de experiencia en email marketing. Para la entregabilidad de tus emails:
- Dominio de envío verificado: la aplicación te da los registros DKIM, SPF y DMARC de tu dominio y comprueba que están bien publicados. Si un registro deja de funcionar, te avisa.
- Calentamiento de los dominios nuevos: un dominio recién verificado empieza con un límite diario que sube solo.
- Lista de comprobación antes de cada envío: no deja enviar sin dominio verificado, sin enlace de baja o sin una prueba enviada.
- Rebotes y quejas gestionados: las direcciones que rebotan y las que te marcan como spam dejan de recibir envíos.
- Autopilot: pausa las campañas con un rebote alto para proteger tu dominio.
- Equipo de entregabilidad: sigue cada día los índices de entrega en Gmail, Outlook y Yahoo, y te avisa si detecta algo anormal.
Conoce cómo trabaja nuestro equipo de entregabilidad o pide que te contactemos si quieres que revisemos tus envíos contigo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la entregabilidad en email marketing?
Es la capacidad de tus emails de llegar a la bandeja de entrada y no a spam. Depende de la autenticación de tu dominio, de tu reputación como remitente, de la calidad de tu lista y de cómo reaccionan tus destinatarios a lo que envías.
¿Cómo sé si mis correos llegan a spam en Gmail?
Compara la tasa de apertura de tus contactos de Gmail con la del resto de proveedores, envía la campaña a una cuenta de prueba de Gmail antes de mandarla y revisa la tasa de spam y la autenticación en Google Postmaster Tools. Si Gmail queda muy por debajo de los demás, te está filtrando.
¿Por qué mis emails van a spam si tengo SPF y DKIM?
Porque la autenticación es necesaria, pero no suficiente. Puede faltar la alineación con tu dominio o el registro DMARC; o el problema puede estar en tu reputación, en las quejas, en una lista con direcciones antiguas o en la poca interacción de tus destinatarios.
¿Cuánto se tarda en recuperar la entregabilidad?
Depende de la causa. Un error de DNS se arregla en horas. Una reputación dañada se recupera poco a poco, enviando menos y solo a los contactos más activos. Gmail, por ejemplo, no ofrece ayuda a un remitente masivo que supera el 0,3 % de spam hasta que lleva 7 días seguidos por debajo.
¿Qué es una buena tasa de quejas por spam?
Gmail recomienda quedarte por debajo del 0,1 % y no llegar nunca al 0,3 %, que es también el límite de Yahoo. Si un remitente masivo supera ese 0,3 %, Gmail no le ofrece ayuda hasta que lleva 7 días seguidos por debajo.



